Plenario de Conclusiones Generales

Después del extenso trabajo realizado por #ELANALISTA estamos en condiciones de aseverar que es muy difícil para los gobiernos administrar una emergencia de esta magnitud, contra un enemigo desconocido que no muestra sus logros; que por ende no se identifica ni se lo puede localizar. No hay presuntos culpables de carne y hueso a quien atribuir todas las muertes y daños a la población. Tampoco hay una organización terrorista detrás de los decesos. Sí hay un virus letal e implacable, que se identifica casi en la autopsia de la víctima, o con la excepción de un previo test de hisopado.

Tras el exhaustivo análisis deducimos que los Estados que han experimentado epidemias previas, secuenciadas en lustros o cada dos o tres años, y que incluso están ubicadas en regiones con climas propensos a infecciones dentro del continente asiático (como es el caso de Indochina, Singapur y la India), han sido los que tomaron, a prima facie, las medidas más acertadas para la contención efectiva del virus disminuyendo así la cantidad de víctimas fatales. Ahora bien, así como nos animamos a aseverar esta premisa, también estamos en condiciones de afirmar que si bien las cosas no volverán a ser como eran, los intercambios comerciales, el turismo, la producción el empleo y el trabajo que no son lo mismo según el Dr Neffa[1], (el trabajo es  «una actividad coordinada de hombres y mujeres, orientada hacia una finalidad específica, que es la producción de bienes y servicios que tengan una utilidad social».

El empleo “ es una relación que vincula el trabajo de una persona con una organización dentro de un marco institucional y jurídico que está definido independientemente de aquella, y que se constituyó antes de su ingreso en la empresa.”),esto no significa que el capitalismo mutó a un sistema furibundamente socialista o regrese el estado de bienestar como se lo conoció en su época de esplendor post Segunda Guerra Mundial.

De este análisis hemos arribado a por lo menos cuatro tipos de deducciones y o conclusiones. Una del tipo histórica, que está relacionada con los cambios de paradigmas a consecuencia de una epidemia o pandemia; otra, del punto vista político, económico y social. Como tercera, desde el punto de vista de la seguridad de los estados y de los individuos y una cuarta, y última, dedicada a la Comunicación gubernamental.

Tras el proceso de reunión de información y producción de un resultado acorde, por parte de los integrantes del #EL ANALISTA, hemos llegado a estas cuatro conclusiones mencionadas en el párrafo que nos antecede y que plasmaremos en adelante.

[1] Neffa, J. C. (1999) http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/art_revistas/pr.2956/pr.2956.pdf 

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