Cuarta Revolución Industrial, el futuro empleo y su vinculación con la Defensa Nacional (Parte 1)

Autor: Díaz, Oscar Cesar. Lic. en Tecnología Aplicada a la Seguridad

La Cuarta Revolución Industrial elabora una transición diferencial, hacia un nuevo paradigma laboral, respecto a las tres anteriores. Podemos mencionar que las modificaciones que se evidencian durante los últimos años, han sido exponenciales y no persiguen una norma lineal.

La impronta en la sociedad marcará la velocidad y será de vital importancia, hacia la transformación del nuevo paradigma sobre el actual mercado laboral. Dicho crecimiento es reflejado en el desarrollo de la potencia de las maquinarias, en tareas que hasta el momento sólo eran realizadas por humanos.

Un interrogante importante a responder es, ¿dispondremos del tiempo necesario para compensar los puestos o empleos acaparados por las nuevas y actuales tecnologías?

Cabe mencionar que la primera revolución industrial tuvo un periodo de 60 años y la segunda centró su impronta por 50 años, mientras que la tercera ocupo cerca de 40 años. Podemos aventurar que nos encontramos inmersos en una revolución, donde sus principales efectos abarcaran 30 años.

Especialistas en Inteligencia Artificial estiman que en los próximos 50 años, la tecnología será capaz de desarrollar todas las tareas que actualmente realizan humanos; en una perspectiva más cercana, la traducción de textos, conducción de maquinarias y automóviles con riesgos mínimos.

Para el Sr. Ray Kurzweil, Director de Ingeniería de Google, existe un escenario extremo, denominado como “Singularidad Tecnológica”. Esta concepción refiere la posibilidad que las maquinarias inteligentes, logren diseñar otras máquinas cada vez más veloces y potentes; logrando de esta manera crear una inteligencia superior a la humana. También señala que la transcendencia de la Singularidad Tecnológica, quizás vaya más allá de la competencia de mejorar las máquinas y alcance el fusionarse con la biología; dando lugar a un humano con mayores capacidades de las que actualmente conocemos. Para esta hipótesis, o predicciones futuristas, solo el tiempo tiene respuesta y las mismas, no se encuentran indiferentes a críticas.

Es importante mencionar que para que la Singularidad Tecnológica se manifieste, es necesario contar con un hardware superior al actual, ya que deberá de ejecutar un software mucho más veloz e inteligente que el existente, el cual deberá de contener los fundamentos necesarios sobre el conocimiento y la complejidad de la neurociencia.

En las revoluciones anteriores se planteó un patrón regular, con innovaciones en diversos sectores, generando actualizaciones y, por ende, nuevas profesiones.

Por tanto, podemos decir que el declive de los costos de producción y los precios combinados con la innovación, deberían de generar en la población una mayor demanda de bienes y servicios; y los perfiles laborales necesarios, deberían de adaptarse a la transformación tecnológica. 

El escenario actual plantea una planificación prospectiva, más que un ejercicio adivinatorio basado en predicciones futuristas. Luego de tres revoluciones industriales y sumergidos plenamente en la cuarta, asombra la relación entre el empleo y el progreso técnico.

La hiperconectividad a través de dispositivos móviles e inteligentes, big data, la inteligencia artificial, robots, etc; alteran hondamente los ámbitos de la vida social, incluido el empleo. Es por ello que el futuro puesto laboral, resulta un tema controvertido e importante a tratar.

Resulta una controversia codiciosa plantearse ciertos interrogantes. Tomando como punto de partida el impacto de la automatización sobre el empleo, sobre los modelos, estructuras y los diversos puestos de trabajo.

Profundizando en la temática, se mencionaran algunas tecnologías inmersas en la Cuarta Revolución Industrial:

-Big Data: abarca la administración, el análisis y la manipulación de forma inteligente, de una numerosa proporción de datos a través de modelos descriptivos, de optimización y predicción para la toma de decisiones eficiente; persiguiendo la optimización de los recursos disponibles.

– Cloud Computing: es la plataforma distribuida y compartida de recursos tecnológicos, tales como servidores, aplicaciones y almacenamiento. Cuya utilización y acceso es posible desde cualquier dispositivo fijo o móvil vía internet.

– Sistemas Ciberfisicos: dispositivos dotados de inteligencia y autonomía, con comunicación y tecnologías informáticas incorporadas, brindando una mayor eficiencia. Situados en procesos industriales, hospitales, oficinas, hogares, etc.; estructurando una nueva generación de dispositivos interconectados.

– Robótica Colaborativa: dispone una generación nueva de robots, de bajo peso y fácilmente manejables, configurando de esta manera la denominada fábrica inteligente. Cabe mencionar que los robots compartirán espacios y colaborarán con trabajadores humanos.

– Impresión 3D: también llamada fabricación aditiva, se refiere a la manufactura de un cuerpo sólido partiendo de la deposición de sucesivas y finas capas de material en polvo. Logrando configurar una forma y figura aspirada. Brindando importantes aplicaciones en el ámbito industrial, implicando una revolución en los sistemas de fabricación.  

Consolidar una transformación eficiente y ecuánime

El futuro del mercado laboral será muy distinto al actual, ¿cuán diferente?, es una cuestión a tratar. Dicha transición de manera eficiente y equitativa supone un reto importante, tanto sea para las empresas, los ciudadanos y los gobiernos. Por tanto, el gran desafío al que nos enfrentamos, es el de realizar una prospectiva para una eficiente toma de decisiones.

La inteligencia artificial y la digitalización, hacen considerar una gran oportunidad para aumentar la productividad en las empresas, abaratando costos de producción, la variedad y calidad de los servicios y bienes brindados a los consumidores.

Un claro ejemplo de este tipo de políticas de transición son las que desarrollan los países nórdicos, basadas en conceptos de flexiseguridad. Las que contrastan con una alta protección social, políticas de formación, con contratos laborales flexibles y reinserción laboral. La apertura de los mercados ha logrado un incremento en la productividad, desde la base que una mayor competencia, logra promover la expansión de las empresas más productivas. Y el estancamiento o cierre de las menos eficientes.

No obstante, el análisis de las características de la revolución industrial contemporánea, indica que existe una relación intrínseca entre la globalización y la transición al nuevo entorno digital, lo cual es indicio de que muchos empleos desaparecerán, otros se transformarán y, por consiguiente, surgirán nuevos requerimientos.

Realizando una observación a futuro, si los agentes económicos no realizan y acompañan con acciones adecuadas la transformación digital y tecnológica, esto podría ocasionar y contribuir a la desigualdad entre: a) la población; b) las empresas; y c) los países.

a) La población: se evidencia una desigualdad entre quienes tienen acceso a la tecnología y quiénes no. Los trabajadores que poseen la oportunidad de cumplir tareas utilizando las últimas tecnologías, disponen de la ocasión de poner en valor su experiencia y desarrollar nuevas habilidades. Por el contrario, quienes no puedan demostrar su experiencia de manera efectiva en el uso de tecnologías, les será de mayor dificultad el acceso a determinados puestos de trabajo.

b) Las empresas: de acuerdo a la capacidad que disponga cada empresa para enfrentar eficientemente la transformación hacia las nuevas tecnologías, se verá reflejado en el poder de generar empleos. La actualización tecnológica supone un gasto de inversión inicial muy elevado, que debería de ser abordado en un horizonte a largo plazo, realizando un ejercicio de prospectiva, trabajando para mitigar las incertidumbres y riesgos. Las diferencias o desigualdades entre las empresas pequeñas y medianas, con aquellas de mayor tamaño, pudiendo ser nacionales o multinacionales, será un aspecto de análisis vital para la fase de transición.

c) Los países: en la actualidad, muchas empresas manufacturan sus productos en países emergentes, persiguiendo abaratar los costos. Si tomamos que muchos trabajos serán sustituidos por máquinas y robots, en contraposición en los países en vías desarrollo, muchos empleos dejarán de existir y probablemente esto ocasionará el aumento de la pobreza. Entonces, la consecuencia directa seria el incremento de desigualdad entre los países desarrollados y con acceso a las nuevas tecnologías; frente a países emergentes con mano de obra poco calificada y limitado contacto a las tecnologías.

Las políticas públicas y el estado de bienestar durante la transición

La Cuarta Revolución Industrial afectará directamente el basamento del estado de bienestar en la sociedad, como consecuencia de una adecuación abrupta al nuevo entorno tecnológico, aumentando la desigualdad y exclusión social.

En consecuencia, el traspaso hacia la nueva era tecnológica, debería ser inclusivo y brindar un beneficio hacia la sociedad en su conjunto, y no solo a aquellos que proceden de países desarrollados o disponen de un nivel adquisitivo alto.

Un criterio interesante a tomar con una visión a mediano plazo, para hacer frente a la exclusión y desigualdad que se pudiera generar, resulta en trabajar de manera simultánea en la inversión en capital humano, el diseño de políticas de empleo efectivas, políticas de compensación temporal y gestión de talentos.

Resulta materia primordial, trabajar sobre el sistema educativo, dado que debe evolucionar conforme se desarrolla la sociedad, anticipándose a los requerimientos del mercado laboral; para los empleados actuales y para los trabajadores del futuro. De acuerdo al formato actual y cuya demanda será mayor en el ámbito laboral futuro. Se debería de potenciar capacidades técnicas en el área de la ciencia, denominado STEM (Science, Technology, Engineering y Mathematics).

En el nuevo entorno tecnológico no serán suficientes las capacidades cognitivas, se deberán potenciar además habilidades como el trabajo en equipo, la empatía, la capacidad de razonar y pensar fuera de lo convencional (out of the box thinking), la creatividad y la rápida adaptabilidad a los cambios.

Por lo tanto, el sistema educativo debe de preparar a los jóvenes para un futuro, donde utilicen y logren complementarse con la tecnología, para lograr crecer, innovar y emprender.

Por consiguiente, deberíamos de hablar de más capacidades, STEAM, la A representando el arte y la creatividad. La necesidad radica en que estas habilidades, son necesarias para lograr resolver problemas no estructurados y lograr extraer conocimiento de una nueva información.

Es cierto que muchas de estas habilidades no pueden enseñarse con facilidad en las aulas, ya sea por la inercia del sistema educativo, sumado a la falta de capacidad en preparar nuevos formadores, dado el escaso tiempo. O por el limitado número de patrones que se han producido en cuanto al desarrollo tecnológico, dificultando el aprendizaje de nuevas habilidades. Estas circunstancias resaltan la importancia del aprender haciendo (learning by doing), combinando la acción en las aulas y la formación no formal en el empleo. 

En un futuro no lejano, las instituciones públicas y privadas, deberán potenciar la formación continua de trabajadores en edad adulta, intentando de esta manera facilitar el ingreso laboral. Intentando profesionalizar el recurso humano, facilitando el acceso y cumplimiento de carreras de grado.

¿Cómo será el futuro empleo?

Es pronto para predecir el efecto disruptivo final, que tendrá la cuarta revolución industrial sobre el empleo, en ausencia de realizar futurismo, y que permita ser más preciso sobre la evolución del empleo en los próximos diez años.

Si podemos nombrar tres características principales que darán forma al entorno laboral futuro:

1) En el nuevo entorno digital, el factor diferenciador será el de tareas rutinarias frente a las no rutinarias. Las tareas rutinarias requerirán cualificación o no, y podrán ser robotizadas. Mientras que las no rutinarias, serán de carácter innovador u orientadas a las relaciones interpersonales.

2) La tarea laboral será más fraccionada, los actuales trabajos por tiempo completo, podrían dividirse en tareas o proyectos, persiguiendo obtener un aumento de la fuerza laboral. El surgimiento de diversos soportes tecnológicos como Cabify, Uber, Upwork; permiten obtener ingresos sin disponer de un empleo tradicional.

3) La jornada laboral, estará sujeta a modificaciones continuas. El empleo a futuro, ya sea por cuenta propia o bajo dependencia, se caracterizará por una constante interacción entre las maquinarias y el hombre. Siendo las diversas innovaciones tecnológicas, las que indiquen las diversas características sobre el requerimiento laboral.

Resulta complejo imaginar el enfrentarse a este tipo de escenario, las funciones de muchos puestos de trabajo se modificarán permanentemente. Por esta razón, los empleos del presente futuro no solo serán más flexibles, sino que será característica imprescindible por parte de los trabajadores, el reinventarse, buscando en menor escala la especialización. Acciones que deberán de tomarse, para no perder la capacidad de empleabilidad.

Aviso Legal: El contenido del presente articulo no fue redactado por #ElAnalista, siendo el mismo de exclusiva autoría y propiedad intelectual de su creador. El artículo podría no reflejar las opiniones de #ElAnalista como organismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.