Cambios políticos, sociales y económicos

Deberíamos de manera cabal, certificar que esta pandemia trae aparejados cambios radicales en el mundo, que nos dejará un mundo más amable, con mejores perspectivas para los habitantes del mundo entero. Pero lo que observamos en el análisis y asentado en la conclusión que antecede habrá cambios, si pero no serán lo radical que espera la comunidad internacional.

El capitalismo una vez más mutará, echará mano a herramientas progresistas para mantener el poder, trasviste de alguna manera sus métodos para salvarse y seguir detentando el mismo. Las principales potencias del mundo se encuentran en una competencia feroz por la dominación del globo; dos en alianza contra una que se encuentra un poco alicaída producto de las desafortunadas y erráticas medidas adoptadas contra la pandemia, pero el resultado es todavía un poco abierto.

La tercera vía, desde el punto de vista político, quizá tome nuevamente protagonismo en la vida de las naciones europeas, y eso dé paso a una suerte de capitalismo distributivo al modo de ver de Jeremy Rifkin; donde los habitantes del mundo entero, haciendo caso del #nadiesesalvasolo o #escontodos, se aprovechará del potencial del otro para beneficio de todos.

Quizá la pandemia sirva para acelerar este proceso, pero de algo estamos seguros, es que el poder no se va horizontalizar.

– INTENSIDAD EN EL CONTROL DE LOS PAISES E INDIVIDUOS

A ciencia cierta se desconoce que organismo tendrá la responsabilidad de vigilar el mundo en toda su extensión, no se sabe si será la ONU, la OMS u otro, pero si se evalúa una evolución del sistema de vigilancia universal, es decir que vamos a estar más custodiados, vigilados u observados que antes de la pandemia.

No será ya habitual trasladarse de un punto al otro del globo, no se podrá importar y exportar bienes tan fácilmente como se venía haciendo, esto va a cambiar radicalmente conforme las decisiones de las grandes potencias que deberán radicar sus empresas en los países que elijan como socios, por ende van a vigilar u observar esos países emergentes, en principio sus modos de producción vinculado a su sistema sanitario.

Vale señalar que China lleva una delantera importante la One Belt, One Road Initiative o BRI (Belt and Road Initiative), conocida en castellano como Nueva Ruta de la Seda, es un gran proyecto internacional lanzado por China en 2013.

Esta iniciativa consiste en el establecimiento de dos rutas combinadas, una de infraestructuras terrestres y otra marítima, que mejorarían las conexiones chinas tanto en el continente asiático como hacia el exterior, dando a este país más influencia económica y política a nivel mundial[1]. Así también lo viene desarrollando Rusia[2] con inversiones en buena parte del mundo,[3] Europa, América Latina y África[4],  no así los estados unidos que esta desde hace décadas en permanente carrera armamentista, métodos expansivos diferentes; dos basados en los negocios e inversiones y otro en la guerra[5].

Queda a las claras, en el análisis de todo el material reunido, que los países que llevan por decirlo de algún modo la delantera en esta lucha a destajo contra el covid-19; son los países disciplinados por la experiencia previa a sufrir este tipo epidemias, pero también a su vez tienen desarrollada su industria tecnológica,  electrónica y digital con la cual controlan la salud y las costumbres de sus habitantes, tal el caso de los países asiáticos que hemos tomado para el análisis.

Cuando nos remitimos a la lectura de América latina también subyace el control del Estado como principal herramienta para controlar la pandemia, por ello es que sostenemos que la sociedad a nivel global será más controlada.

Será indispensable para los estados en sus tres estamentos; local, provincial y nacional, contar con áreas de análisis para la prevención de epidemias, que estamos en condiciones de afirmar no será la última del siglo ni mucho menos de la historia.

Esas áreas permitirán anticiparse a la emergencia tratando de actuar a tiempo para atenuar la letalidad y para preservar a la población.

Queda claro que los niveles de responsabilidad se tendrán que diferenciar a rajatabla, no puede quedar liberada al azar la política sanitaria en ningún nivel del Estado, la salud ira de la mano del estado de manera absolutamente asociada esta, visto que el sistema sanitario privado ante estas eventualidades no tiene la capacidad para resolver el problema a sus clientes y si, el sistema estatal de salud a sus usuarios

Queda claro que el mundo será diferente, el estado de bienestar no se impondrá sobre el capitalismo, por lo menos en esta mitad del siglo. Los cambios, algunos positivos otros no tanto, serán tomados como naturales, el libre acceso a la salud será una tendencia pero una vez más el uno por ciento de la población que logre reconvertirse, continuará detentando el poder y haciendo provecho de ello.


[1] Sandra Ramos https://elordenmundial.com/que-es-la-nueva-ruta-de-la-seda-china/ 2016 para El Orden Mundial

[2] Ruslan Dzarasov  https://nuso.org/media/articles/downloads/4057_1.pdf Octubre 2014 para Revista nueva Sociedad

[3] Diego Yañez Martinez  https://www.lanacion.com.ar/economia/una-revolucion-en-los-negocios-por-que-las-empresas-rusas-quieren-invertir-en-la-argentinavelis-dolobor-irit-nos-et-il-ipisl-dolore-dipit-velis-niate-magna-feugiam188-x-93-mm-nid2261438 26/06/2019  para La Nacion

[4] Gustavo Sierra https://www.infobae.com/america/mundo/2019/01/26/rusos-y-chinos-en-guerra-por-los-recursos-de-africa/ 26/01/2019 para Infobae

[5] Brad Lendon https://cnnespanol.cnn.com/2020/01/08/un-vistazo-a-las-armas-mas-importantes-en-el-arsenal-militar-de-ee-uu/ 8/01/2020 para CNN CAFÉ

199 comentarios en «Cambios políticos, sociales y económicos»

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