Entrevistas

Entrevista al Dr. Jorge C. Szeinfeld

Director de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional Siglo XXI (Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, UNLP)

Bloque I: El Escenario Global y la Complejidad

1. Vivimos en un mundo atravesado por la incertidumbre, la velocidad tecnológica y la reconfiguración de los poderes globales. Desde su perspectiva, ¿qué significa hoy «hacer inteligencia» en comparación con el siglo pasado?

La primera diferencia respecto del “hacer” en inteligencia en el siglo XX y en el siglo XXI, se relaciona con que se ha cambiado el eje. Desde siempre, y hasta el desenlace de la cuarta revolución industrial, el mayor esfuerzo de la tarea de inteligencia estaba en la reunión de datos. Era en esa tarea en la que había que realizar los mayores esfuerzos ya que la principal fuente era la inteligencia humana.

Esto tiene un cambio radical cuando, con la revolución digital, la mayoría de los datos se puede reunir a través de fuentes abiertas y desde internet. Pero, además, al estar disponibles estos datos en enormes flujos, el mayor esfuerzo de la tarea de inteligencia pasa a estar en el análisis de los mismos.

La segunda gran diferencia, y sobre todo en nuestra región, es que se ha tomado conciencia realmente de qué es la inteligencia, y por ello muchos decisores de los ámbitos públicos y privados utilizan diferentes técnicos de la actividad para mejorar sus procesos de toma de decisiones. Es decir, que la inteligencia ha dejado de ser una actividad realizada únicamente por el Estado y para cuestiones relacionadas con la defensa o la seguridad; y se ha comenzado a utilizar para todo tipo de decisiones estratégicas tanto en el ámbito público como privado.

2. A menudo se confunden los conceptos de información, dato e inteligencia. En un entorno saturado de noticias, Fake news y datos abiertos, ¿cuál es el verdadero cuello de botella para los tomadores de decisiones públicos o privados?

Como decíamos anteriormente, el principal cuello de botella de la actividad, actualmente está en el análisis. Y esto no es únicamente por las nuevas manifestaciones o técnicas de las operaciones de desinformación, el entorno saturado de noticias o el flujo de datos en fuentes abiertas; sino porque tanto el analista como el decisor, deben realizar su tarea en base a un entorno. Y es el entorno el que está sufriendo cambios fundamentales de estructura. Estamos frente a la transformación de la forma en la que el ser humano se relaciona y construye una idea del mundo que lo rodea y de sí mismo. Son cambios fundamentales como los ocurridos en la primera y segunda revolución industrial, que terminaron cambiando la forma de vida política, económica, social y cultural de Occidente. Es un proceso histórico donde todo lo real puede derrumbarse en el aíre. Es un momento de incertidumbres estructurales. Ese es el verdadero desafío para el analista y para el decisor.

Bloque II: Prospectiva y Decisión Estratégica

3. La inteligencia no solo busca entender el presente, sino anticipar el futuro. ¿Cómo se planifica estratégicamente en escenarios que cambian de manera tan imprevisible?

Hace tiempo, yo diría que desde finales del siglo XX que diferentes actores del ámbito público y nuestro país han comenzado a abordar los procesos de toma de decisiones, acudiendo a la prospectiva para la construcción de posibles escenarios futuros. Creo que lo que sucede en la actualidad es que se le ha dado mayor visibilidad a la disciplina, que la ha hecho más conocida por el público general y entonces se ha comenzado a formar a analistas y decisores al respecto. La prospectiva es una disciplina que debe ejecutarse con suma responsabilidad en todos sus procesos a los fines de poder producir escenarios factibles que realmente ayuden a la toma de decisiones eficientes y efectivas conforme los objetivos de cada organización. Y es sumamente importante para momentos de incertidumbres estructurales, de cambios tan profundos como los actuales, a los fines de poder ser resilientes y rápidos en los procesos de adaptación a nuevos contextos.

4. ¿Qué rol juegan la soberanía y la protección de los intereses nacionales o institucionales frente a las nuevas amenazas globales (como las ciberguerras, las crisis energéticas o las tensiones geopolíticas por recursos críticos)?

Occidente está atravesando un proceso de transformaciones económicas, culturales y sociales que tendrán tremendas consecuencias políticas, como ya dijimos anteriormente. Todo está en discusión. Hasta el Estado está discusión. Y la soberanía es un elemento del Estado, relacionado con el ejercicio exclusivo del poder político en su territorio, sin interferencias en el proceso de toma de decisiones por parte de terceros Estados o de actores internacionales no estatales.

Por eso, la soberanía, como elemento del Estado, está atada al futuro de éste.

Por otra parte, en el marco de los profundos cambios antes referidos, los recursos estratégicos son el botín de los conflictos sobre cuya resolución, se cimentará la nueva estructura de organización del poder en Occidente que surgirá de estos cambios actuales. Por lo que la situación geográfica y geopolítica relacionada con dichos recursos estratégicos puede traer prosperidad a dichas regiones, o conflictos e inestabilidad constantes. Ahí está la tarea del analista y del decisor para que la población no pague las consecuencias.

Por lo expuesto en la anterior pregunta, considero que son las sociedades las que están cambiando, y por lo que aún no sabemos de qué manera se organizarán políticamente. Lo cierto es que mientras tanto, hay sectores privados, y Estatales de algunas potencias, que pueden aprovechar las actuales circunstancias para ir por los recursos estratégicos en las regiones inestables o con Estados débiles, como ha sucedido siempre. Frente a lo cual, es imprescindible que los decisores políticos acuerden ciertos puntos clave, para quitarlos del barro electoral, y que sin importar quien gobierne, se ejecuten políticas de mediano y largo plazo en la materia.

Bloque III: Transición hacia la Maestría

5. Históricamente, estas disciplinas parecían reservadas exclusivamente a ámbitos cerrados del Estado. Sin embargo, los desafíos del siglo XXI exigen profesionales altamente capacitados tanto en el sector privado como en el académico. ¿Por qué se ha vuelto un campo de estudio tan crítico en la actualidad?

Como dijimos al principio, estas disciplinas ya son utilizadas por decisores en muchas actividades, tanto en el ámbito público como privado. Es que la inteligencia no es otra cosa que producir información útil para la toma de decisiones, no importa en qué ámbitos deban tomarse las mismas. Felizmente, la Universidad Nacional de Plata, específicamente la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales comprendió la importancia de la actividad, como así la de un abordaje académico y científico serio y responsable de la misma; y por ello hemos podido comenzar el dictado de la carrera, la cual se encuentra acreditada en CONEAU.

6. Justamente, desde su rol como Director de la Maestría en Inteligencia Estratégica Nacional Siglo XXI en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNLP, ¿qué vacancia busca llenar este posgrado y qué herramientas se lleva un profesional que decide formarse en esta área?

Este posgrado nace para cubrir un espacio que estuvo vacío durante mucho tiempo: la formación académica civil, plural y metódica en materia de inteligencia y estrategia en la Argentina. Quienes cursan la maestría se llevan herramientas analíticas de primer nivel para dominar el análisis de información compleja y aplicar técnicas de prospectiva estratégica. También para comprender a fondo las dinámicas del sistema internacional y los desafíos de la seguridad humana. Podemos decir que, además, para abordar problemáticas contemporáneas como el crimen organizado transnacional, los delitos informáticos y la ciberdefensa. En definitiva, el egresado se gradúa con la destreza necesaria para elaborar diagnósticos precisos y guiar la toma de decisiones complejas, ya sea en el ámbito público, el corporativo o el académico.

7. La Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales – Universidad Nacional de La Plata (UNLP), dicta hace muchos años esta maestría. ¿Cuál fue su génesis y para qué?

La creación de este posgrado en la UNLP respondió a una necesidad democrática y universitaria muy clara: jerarquizar, abrir al debate público y dotar de rigor científico a una disciplina que antes funcionaba casi como un coto cerrado y estanco, limitado exclusivamente a la comunidad de inteligencia nacional. En tal sentido, no podemos dejar de mencionar a quien fue Director de la Maestría, el Dr. Angel Tello. Con Angel estábamos convencidos de que era necesario institucionalizar la enseñanza de la inteligencia desde una óptica de derechos humanos y de fortalecimiento estatal, potenciando el rol de la universidad mediante la investigación rigurosa, la capacitación de cuadros profesionales y el análisis crítico de los intereses nacionales de cara al desarrollo global.

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