InteligenciaPublicaciones

El papel de la inteligencia en las operaciones de contrainsurgencia: experiencias de la India

Por Shishir Rao.[1]

Traducción realizada por Nadia Porcel Roldán.

Derrotar a una insurgencia puede ser un proceso largo y costoso; la inteligencia es un elemento facilitador, ya que su uso eficaz puede aliviar la carga. La inteligencia es necesaria en las operaciones de contrainsurgencia (COIN) porque los insurgentes tienen algunas ventajas inherentes sobre las fuerzas estatales, como el conocimiento del terreno y el hecho de ser invisibles mientras apuntan a activos que están a la vista. Además, la inteligencia desempeña un papel vital en la concesión y el mantenimiento de la legitimidad del Estado durante las operaciones COIN, limitando los daños colaterales. Esta legitimidad es aún más crucial para los Estados que luchan contra insurgencias internas, ya que la salida no es una opción. Las experiencias de India y la evolución de la estrategia de la COIN muestran que las operaciones selectivas a pequeña escala proporcionan mejores resultados que los enfoques torpes. Al mismo tiempo, esto obliga a las fuerzas de seguridad a aceptar mayores riesgos, que pueden mitigarse mediante una inteligencia superior. A pesar de todos los avances tecnológicos, la inteligencia humana (HUMINT) (unida a la centralización y triangulación de datos) sigue siendo la piedra angular de las operaciones COIN debido a la naturaleza poco tecnológica de las insurgencias. La HUMINT requiere una sólida red de recopilación, que se completa con la incorporación de la población local, la policía local y las fuerzas autóctonas (incluidos los insurgentes que se rinden). Las experiencias de la India en materia de COIN ponen de relieve tanto los éxitos como los mayores riesgos que entrañan las fuerzas de origen autóctono y ofrecen lo que podrían ser las mejores prácticas. Además de esto, la inteligencia es también una herramienta vital en la gestión de la percepción para debilitar a la insurgencia. Este artículo académico utiliza ejemplos y experiencias de la India para analizar cómo la inteligencia puede aumentar y apoyar eficazmente las operaciones de contrainsurgencia.

Keywords: intelligence in counterinsurgency operations, India’s counterinsurgency

operations, domestic insurgencies, organising intelligence for counterinsurgency,

human intelligence in counterinsurgencies operations

Introducción

La derrota de una insurgencia puede ser un proceso largo y costoso, ya que tiende a durar varias generaciones y supone un alto coste para el Estado en términos de recursos humanos y económicos. Las operaciones de contrainsurgencia (COIN) incluyen una serie de medidas para localizar y neutralizar las amenazas insurgentes, incluidos los actores y la infraestructura, que son los medios militares clave para combatir una insurgencia. El uso eficaz de la inteligencia en las operaciones COIN ayuda a aliviar la carga del Estado al limitar las pérdidas y acelerar los procesos destinados a restablecer la normalidad[1] .

Por lo tanto, es importante estudiar el papel y la relevancia de la inteligencia en las operaciones COIN. Esto puede ayudar a entender y evaluar cómo pueden ayudar los mecanismos de inteligencia en las operaciones COIN, cuál es el tipo correcto de herramientas de inteligencia en un escenario determinado, y cómo puede ser un facilitador en la búsqueda de una solución militar-política para derrotar a una insurgencia.

Necesidad de la inteligencia en la COIN: compensar las ventajas de los insurgentes y mantener la legitimidad del Estado.

Aunque se puede suponer que las fuerzas de seguridad convencionales están mejor entrenadas y equipadas que los insurgentes, su fuerza se obtiene de su invisibilidad (Kress y Szechtman, 2009:578). Por tanto, una vez que se enfrentan a los insurgentes, las operaciones COIN tienen probabilidades de obtener rápidos beneficios, pero la principal dificultad sigue siendo tratar de localizar a los insurgentes. La escasa visibilidad de los grupos insurgentes es un peligro para las fuerzas de la contrainsurgencia, ya que hace que las tácticas de ataque y ocultación sean más fáciles de ejecutar para los insurgentes (Kaplan et al., 2010:329).  Las insurgencias se vuelven más difíciles de derrotar, ya que los insurgentes suelen operar en territorio conocido, comienzan con una mejor red de inteligencia, operan fuera de las limitaciones de la burocracia y el estado de derecho, y tienen como objetivo instalaciones gubernamentales que están a la vista (Clark, 2006:1).

Los escenarios de la COIN son esencialmente guerras de inteligencia. La inteligencia es vital para el éxito tanto de los insurgentes como de los contrainsurgentes. La inteligencia en las operaciones COIN es también un proceso de incremento con una fuerte relación de retroalimentación (es decir, la buena inteligencia ayuda a las buenas operaciones y las buenas operaciones traen buena inteligencia) (Teamey & Sweet, 2006:24). Por lo tanto, ambas partes se esforzarán por construir y mantener sus redes de inteligencia, al tiempo que intentarán socavar las redes de la otra parte. La pequeña huella de los insurgentes hace que el papel de la inteligencia en las operaciones COIN sea crítico, mientras que su ausencia deja a las fuerzas COIN vulnerables.

Las observaciones anteriores han sido realizadas desde la India por el antiguo Director General de Policía (estado de Tripura) B. L. Vohra. A principios de la década de 2000, se encargó a la policía de Tripura que se enfrentara al grupo insurgente Voluntarios Nacionales de Tripura (TNV). Vohra observó que al principio era casi imposible llevar a cabo operaciones COIN con éxito debido a la fuerte red de inteligencia del TNV y las fuerzas de seguridad solían acabar asaltando escondites vacíos. Este desequilibrio de la inteligencia hizo que las fuerzas COIN se vieran obligadas a priorizar la fortificación de sus posiciones en lugar de lanzar operaciones. Sin embargo, la insurgencia acabó siendo sometida a medida que las operaciones de inteligencia de las fuerzas COIN se hicieron progresivamente más eficientes (Vohra, 2011:3).

La falta de inteligencia en las operaciones COIN también podría resultar en operaciones pobremente dirigidas, lo que provocaría daños colaterales extendidos. Sin embargo, éste no es un escenario aceptable para un Estado racional, ya que causaría la rápida pérdida de legitimidad del Estado y conduciría a más personas hacia los grupos insurgentes, lo que inevitablemente reforzaría la insurgencia. Por este motivo, la idea de la COIN se asocia hoy en día con los valores de la democracia, y un gobierno obtiene y consolida su legitimidad mediante el «consentimiento de los gobernados» (Porch, 2013:3).

La presencia de una red de inteligencia global puede ayudar a eliminar las amenazas insurgentes sin necesidad de realizar operaciones militares a gran escala, que a menudo antagonizan a las poblaciones locales. Mantener un comportamiento ético durante las operaciones COIN resulta aún más crucial para Estados como India, ya que, a diferencia de las fuerzas estadounidenses, francesas o británicas, las fuerzas indias llevan a cabo operaciones COIN en un espacio doméstico. Esto significa que las fuerzas indias no pueden trabajar con una «estrategia de salida». Así, las fuerzas de seguridad indias se ven obligadas a aceptar mayores riesgos para mantener la superioridad ética, lo que requiere una inteligencia superior (Roy, 2015:154). Además de la legitimidad del Estado, este enfoque también es necesario para salvaguardar los intereses y los derechos de las poblaciones indígenas, lo que ayudará en las soluciones políticas para derrotar a una insurgencia

Las experiencias de India y la evolución de la estrategia de la COIN muestran que las operaciones selectivas a pequeña escala proporcionan mejores resultados que los enfoques despiadados. Un aprendizaje clave en este sentido fue la experiencia de la COIN de India en lo que ahora es el estado nororiental de Mizoram en 1966. En respuesta al levantamiento armado del Frente Nacional Mizo (MNF), convocado el 28 de febrero de 1996, la Fuerza Aérea India (IAF) emprendió una campaña de bombardeos del 5 al 13 de marzo de 1966 (Barman, 2013). A esto le siguió el internamiento masivo de las poblaciones locales (una táctica similar a la utilizada por las fuerzas británicas en Malasia y Kenia en años anteriores) de 516 aldeas cercanas en 110 Aldeas Protegidas y Progresistas (PPV) vigiladas por el Ejército (Barman, 2013).

Las fuerzas de defensa indias llevaron a cabo estas acciones después de que el MNF, bajo el mando de su líder Pu Laldenga, arrollara rápidamente a las fuerzas de seguridad locales y, para el 5 de marzo de 1966, tomara el control de Aizwal (actual capital del estado) y de los pueblos cercanos. Sin embargo, la estrategia, que arrasó amplias zonas de Aizwal, solo sirvió para obligar a los insurgentes a trasladarse a las zonas boscosas cercanas, desde donde se llevó a cabo la insurgencia durante otros 20 años (Singh, 2014).

Para el establishment de seguridad indio, la experiencia de Mizoram demostró la inutilidad de las operaciones militares a gran escala en la COIN, ya que las ganancias militares a corto plazo hicieron poco para frenar la insurgencia más amplia. Esta fue la última vez que India adoptó las operaciones militares a gran escala en la COIN. Desde entonces, aunque India ha sufrido varias insurgencias en Cachemira, Punjab y su noreste, tácticas como los bombardeos aéreos o el fuego de artillería están notablemente ausentes de las operaciones COIN de India. En su lugar, las fuerzas indias adoptan operaciones selectivas centradas en la detección y neutralización, a menudo enfrentándose a combates cuerpo a cuerpo. Para que este enfoque tenga éxito, la inteligencia ha sido vital; principalmente la inteligencia humana (HUMINT).

Utilización de la inteligencia: La primacía de la HUMINT, la construcción y el mantenimiento de sus redes, y los riesgos con su construcción .

Las insurgencias se clasifican en cinco fases: fase de equipos, fase incipiente, fase operativa, fase de guerra encubierta y fase de guerra convencional (Steinmeyer: 1965:57-62). El papel de la inteligencia varía en función de la fase. En las fases de equipos e incipiente, cuando los insurgentes están en proceso de formación y regresan a una zona de acción, respectivamente, se requiere una red HUMINT preexistente con una fuerte inteligencia local, principalmente HUMINT de contacto. Esto puede ayudar a las fuerzas a frustrar los intentos de unirse a la insurgencia. Durante las fases de guerra operativa y encubierta, la inteligencia se utiliza principalmente para rastrear y localizar a los insurgentes, las bases insurgentes y la infraestructura insurgente para permitir su neutralización efectiva (Steinmeyer: 1965:57-62).  En la fase de guerra convencional, la estrategia de inteligencia sufriría un marcado cambio y sería un fracaso de la COIN para los Estados que luchan contra las insurgencias nacionales.

La interfaz humana directa sigue siendo clave en las operaciones COIN, ya que otras fuentes como la inteligencia geoespacial (GEOINT), la inteligencia de señales (SIGINT), la inteligencia de imágenes (IMINT) y la inteligencia de mediciones y firmas (MASINT) resultan algo ineficaces debido a la naturaleza poco tecnológica de las insurgencias (Teamey & Sweet, 2006:17). Los objetivos de los insurgentes suelen estar enclavados en zonas civiles densamente pobladas u operan desde un terreno difícil. Un ejemplo de esta limitación es cuando el ejército indio decidió utilizar vehículos aéreos no tripulados (UAV) de fabricación estadounidense en Cachemira en 1994-1995 para operaciones de búsqueda, sólo para descubrir que los UAV son difíciles de maniobrar e ineficaces en los valles serpenteantes de Cachemira (Roy, 2015:109).

Dicho esto, la triangulación también tiene una gran importancia para la inteligencia en las operaciones COIN, ya que los insurgentes pueden introducir datos de inteligencia engañosos. Por ello, es importante que las fuerzas de seguridad obtengan información de múltiples fuentes (Reamer, 2009:85). Para ello, la HUMINT puede complementarse con otras fuentes como la inteligencia de fuente abierta (OSINT), la GEOINT, la SIGINT, la IMINT y la MASINT. Aquí, lo que hay que tener en cuenta es que la OSINT, que necesita una sólida red de análisis, da las intenciones de los insurgentes pero no sus capacidades, mientras que la GEOINT, SIGINT, IMINT y MASINT pueden ayudar a evaluar las capacidades pero no ayudan a calibrar las intenciones (Shrivastava, 2013:52). Así, otras fuentes pueden ayudar a dar pistas, pero la confirmación de estas pistas requiere una sólida red de HUMINT.

Las redes de HUMINT pueden construirse a partir de nuevas fuentes o cultivarse a partir de las ya existentes. India ha experimentado mayores riesgos para su credibilidad estatal debido a una red de HUMINT cultivada, así como ha aplicado con éxito redes de HUMINT para la ejecución de operaciones COIN sin comprometer su credibilidad.

Un ejemplo en el que India se enfrentó a mayores riesgos para su credibilidad debido a una red cultivada de HUMINT es su experiencia con los Ikhwan en Cachemira. En 1994, aproximadamente 5 años después de que la insurgencia en Cachemira hubiera escalado a la fase de guerra encubierta, el ejército indio cultivó un cuerpo de antiguos militantes llamado Ikhwan-ul-Muslimoon, o simplemente Ikhwan (Chowdhary, 2015:57-58). Los antiguos militantes habían abandonado la insurgencia y se habían rendido a la policía local debido a la creencia de que el establishment pakistaní, dirigido por sus servicios de inteligencia (ISI), estaba favoreciendo a la organización terrorista Hizbul Mujahideen en lugar de a los grupos insurgentes independientes, ya que la intención de los ISI no era apoyar una Cachemira libre, sino socavar la estabilidad de Cachemira (y, por extensión, de la India) (Chowdhary, 2015:57-58).

Los ikhwan pronto se convirtieron en una fuente fiable de inteligencia refinada (los «ojos y oídos») para las fuerzas de seguridad debido a su capacidad para ser el «elemento interno» en la recopilación de información, en base a la cual se llevaron a cabo diversas operaciones COIN, a menudo con el apoyo de los equipos ikhwan (Levy & Scott-Clarke, 2002). Sin embargo, la situación se volvió problemática cuando los ikhwan hicieron uso de su discreción en las operaciones COIN y cometieron abusos durante la recopilación de información, de los que sus miembros no tuvieron que rendir cuentas debido a que el estatus legal de los ikhwan dentro del establecimiento de seguridad se encontraba en una zona gris (Levy & Scott-Clarke, 2002).

A pesar de que las fuerzas de seguridad hicieron grandes progresos contra los militantes pro-pakistaníes gracias al Ikhwan e incluso permitieron la reanudación de las elecciones democráticas en Cachemira, los Ikhwan se hicieron tristemente célebres por trabajar al margen del Estado de Derecho y socavar así la autoridad del Estado (Manzar, 2015:24). No obstante, en las elecciones a la asamblea de 1996 en Cachemira se presentaron muchos miembros del Ikhwan y su jefe Muhammad Yusuf «Kuka» Parrey fue elegido miembro de la Asamblea Legislativa de Jammu y Cachemira (Swami, 2003).

Sin embargo, las tácticas despiadadas de Ikhwan y la reaparición de la política en Cachemira hicieron que Ikhwan cayera gradualmente en desgracia ante la clase dirigente y que se le retirara la cobertura de seguridad. Una cronología aproximada sitúa el momento de la retirada de esta cobertura de seguridad en el 21 de junio de 1998, cuando el sobrino de Parrey, Mansoor «Wafadar Khan» Parrey, fue asesinado en una explosión de una línea telefónica por militantes. Se calcula que 150 miembros de Ikhwan fueron asesinados por militantes entre el 21 de junio de 1998 y el 13 de septiembre de 2003 (Swami, 2003), el día en que Parrey fue asesinado por un artefacto explosivo improvisado mientras se dirigía a inaugurar un partido de críquet local (Swami, 2003).

La violencia generalizada debido a las actividades de los Ikhwan sirve de ejemplo de cómo el aumento de las milicias autóctonas para las operaciones COIN puede ser contraproducente para los intentos de un Estado de legitimar su mando en un territorio inquieto. Aunque el objetivo de controlar la militancia tuvo éxito, fue a costa de que el Estado perdiera legitimidad entre la población local. Sin embargo, la India también presenta varios ejemplos de cultivo y aprovechamiento exitoso de HUMINT.

Un ejemplo clave es la creación de los Village Guards en el noreste de la India en 1957 como respuesta a la insurgencia naga. La fuerza de los Village Guards también incluía a antiguos insurgentes que se habían rendido. Adicionalmente, las fuerzas indias también integraron a los militantes rendidos en el Regimiento Naga del Ejército, en dos batallones de la Fuerza de Seguridad Fronteriza y en la fuerza policial del estado, lo que mejoró su capacidad de recopilación de información al tiempo que mantenía la contabilidad de los participantes con las instituciones del estado (Rao,: 2001: 311). La estrategia de establecer guardias de aldea también resultó ser un éxito a la hora de proporcionar información de inteligencia sin riesgo de comprometer la legitimidad del Estado, ya que el mandato de los guardias de aldea consistía únicamente en observar, informar y vigilar sus propias aldeas, en lugar de desempeñar un rol operativo (Thorat, 1986:184).

El concepto se reprodujo también durante la insurgencia del Punjab, donde se alistó a unos 10.000 jóvenes locales para los planes de defensa de las aldeas. Esto sirvió para el doble propósito de ayudar al aparato estatal a obtener información de inteligencia y evitar que los jóvenes se convirtieran en parte de la insurgencia (Chima, 2017:630).

Estas experiencias ponen de manifiesto la importancia de las poblaciones locales en la organización de la HUMINT para las operaciones COIN. Otra fuente clave de HUMINT local es la fuerza policial local. Las actividades de los insurgentes implican un comportamiento disruptivo que a menudo se asemeja a las acciones de los sindicatos del crimen organizado. Como resultado, la inteligencia para las operaciones COIN también tiene un gran parecido con la inteligencia utilizada en las operaciones de aplicación de la ley (Perry & Gordon IV, 200815). De ahí que haya escuelas que sugieran que la policía debería asumir la dirección de las operaciones COIN, mientras que los militares deberían desempeñar un papel de apoyo (Sepp, 2005:10)

Las fuerzas policiales locales pueden establecer una relación con las personas afectadas más fácilmente que las fuerzas convencionales de la COIN debido a los puntos comunes lingüísticos y culturales. Sin embargo, la policía puede verse obligada a adoptar métodos no convencionales de vigilancia, gestión y reclutamiento de informantes, solicitudes, preguntas informales, interrogatorios y otras operaciones con detenidos (Clark, 2006:15).

La información recopilada puede ser aplicada de forma independiente o transmitida a fuerzas con la experiencia necesaria para llevar a cabo operaciones COIN. En consecuencia, la clave para aprovechar a la policía local como fuente de HUMINT pasa por un entrenamiento adecuado en los métodos de recopilación de información y una coordinación eficaz entre las diferentes fuerzas. Esto es válido para casi todas las operaciones COIN de las fuerzas indias, dada la estructura cuasi-federal del país. Adicionalmente, la policía local como fuente de inteligencia también significa el mantenimiento de una red de inteligencia establecida por defecto.

Con la participación de múltiples organismos centrales y locales en la recopilación de información para las operaciones COIN, el intercambio de datos resulta esencial. Las agencias deben compartir la información de manera oportuna para que la información siga siendo procesable y no se pierda su valor operativo (Singh, 2010:11-12). Para ello, las rápidas mejoras en las tecnologías de la comunicación son un factor clave. Sin embargo, puede haber obstáculos burocráticos en el proceso debido a la naturaleza independiente de los organismos que responden a órganos de supervisión separados. Esto es especialmente cierto en el caso de las democracias procedimentales. En consecuencia, es importante que los Estados reconozcan que las insurgencias son escenarios excepcionales y que puede ser necesario hacer excepciones en los procesos establecidos para mejorar la coordinación entre las agencias de inteligencia.

El rol de la inteligencia en la gestión de la percepción

Hasta ahora, este informe ha abordado la inteligencia en las operaciones COIN por su valor militar. Sin embargo, derrotar a una insurgencia requiere una solución militar-política. La clave para alcanzar una solución política exitosa son las operaciones de COIN dirigidas a la gestión de la percepción, ya que los estados necesitan comprometer, en lugar de alejar, a las poblaciones locales. Mientras que la legitimidad del Estado es un requisito previo para el compromiso político, la gestión de la percepción es el multiplicador de la fuerza.

La gestión de la percepción guiada por la precisión puede utilizarse en la COIN mediante una combinación de imágenes blandas, que muestran el atractivo del Estado, e imágenes duras, que muestran los aspectos negativos de la insurgencia (Raman, 2002:295-296). Estas imágenes intentan influir inconscientemente en las poblaciones locales y hacer que desarrollen una percepción positiva del Estado y negativa de la insurgencia. Esto puede contribuir a alienar a los grupos insurgentes, tapando sus canales de reclutamiento y disminuyendo el apoyo público a la insurgencia.

La clave de la gestión de la percepción es crear, mantener y actualizar constantemente una base de datos exhaustiva de material que pueda ponerse en circulación periódicamente para el consumo público. Considerando la naturaleza localizada de las insurgencias, las herramientas más útiles para la gestión de la percepción son la radio, los canales de televisión locales, los panfletos tradicionales, los servicios de SMS y los periódicos (Raman, 2002:296). Asimismo, el ámbito de los medios de comunicación social ha proliferado rápidamente y hoy en día es ampliamente utilizado tanto por los grupos insurgentes como por las fuerzas de contrainsurgencia como herramienta de gestión de la percepción.

Conclusion

La inteligencia en las operaciones COIN es un proceso incremental que se requiere para compensar las ventajas de los insurgentes, incluyendo su pequeña firma, la familiaridad con el territorio y las redes de inteligencia preestablecidas.La inteligencia también es necesaria para la precisión de los objetivos, lo que puede minimizar los daños colaterales y fortalecer la legitimidad del Estado mediante la obtención del consentimiento de los gobernados.Mantener un comportamiento ético durante las operaciones COIN se vuelve aún más crucial para los Estados que luchan contra las insurgencias domésticas, ya que estos Estados no pueden trabajar con una estrategia de salida en mente. Esto también requiere que las fuerzas de la COIN asuman mayores riesgos, lo que amplía la importancia de una buena inteligencia.

Los mecanismos de inteligencia eficaces se construyen en torno a redes de HUMINT complementadas por OSINT, GEOINT, SIGINT, IMINT y MASINT. La triangulación es de vital importancia para evitar que las contribuciones de inteligencia sean engañosas. El rol que desempeñan estos mecanismos depende de la fase en la que se encuentre la insurgencia. Es necesario construir redes de HUMINT incorporando a los habitantes locales y a los antiguos operativos insurgentes, pero también es importante asignar mandatos claros y limitar los poderes de los actores semioficiales para garantizar que dichos actores no practiquen comportamientos explotadores que puedan dañar la credibilidad del Estado.

Otra fuente clave de HUMINT son las fuerzas policiales locales, quienes gozan de ciertas ventajas clave sobre las fuerzas COIN tradicionales. Sin embargo, la policía local necesita recibir una formación adecuada en la organización de la inteligencia para las operaciones COIN. Además, dado que una plétora de agencias están involucradas en la recolección de inteligencia, el intercambio oportuno de inteligencia procesable es vital y es necesario abordar las barreras de procedimiento que previenen dicho intercambio de inteligencia.

La inteligencia también desempeña el papel de facilitador para encontrar una solución política a la insurgencia. Además de ayudar a preservar la legitimidad del Estado, la gestión de la percepción guiada con precisión puede utilizarse para influir en la población local para que vea el atractivo del poder del Estado. Hacerlo también ayuda a alienar a los grupos insurgentes y a debilitar una insurgencia. Crear, mantener y actualizar una base de datos exhaustiva de material que se pone periódicamente en circulación en los medios de consumo de información popular es la forma ideal de gestionar las percepciones de la población.

Este documento ha puesto de relieve que el papel y la relevancia de la inteligencia en las operaciones COIN, además del mecanismo a través del cual se obtiene la inteligencia, presenta sutiles diferencias para los estados que luchan contra insurgencias en el extranjero y los estados que luchan contra insurgencias domésticas. Hasta ahora, la mayor parte del aprendizaje en este tema ha procedido de Europa Occidental y Norteamérica. Sin embargo, a medida que las tendencias nacionalistas se fortalecen, es probable que más Estados se vean afectados por las insurgencias. Estos Estados tendrán que encontrar soluciones que tomen las enseñanzas de los conocimientos existentes, pero que también tengan en cuenta las preocupaciones locales.

Bibliografía:

Barman, A. (2013). Air Attacks in Mizoram, 1966-Our Dirty, Little Secret. New Delhi: The Economic Times. Retrieved March 17, 2020. https://economictimes.indiatimes.com/opinion/et-commentary/air-attacks-in-mizoram-1966-our-dirty-little-secret/articleshow/18565883.cms

Chima, J. S. (2007). Controlling the Sunni Insurgency in Iraq: ‘Political’ and ‘Military’ Strategies from Successful Counterinsurgency in Punjab-India. Small Wars & Insurgencies, 18(4), 1–22.

Chowdhary, R. (2015). India’s Response to the Kashmir Insurgency: A Holistic Perspective. In M. Yusuf (Ed.), Insurgency and Counterinsurgency in South Asia: Through a Peacebuilding Lens (pp. 57–58). New Delhi: Cambridge Press.

Clark, D. J. (2006). Vital Role of Intelligence in Counterinsurgency Operations. Pennsylvania: US Army War College.

Kaplan, E. H., Kress, M. & Szechtman, R. (2010). Confronting Entrenched Insurgents. Operations Research, 58(2), 329–341.

Kress, M. & Szechtman, R. (2009). Why Defeating Insurgencies Is Hard: The Effect of Intelligence in Counterinsurgency Operations—A Best-Case Scenario. Operations Research, 57(3). doi:10.1287/opre.1090.0700

Levy, A. & Scott-Clarke, C. (2002). Alibi for Slaughter. London: The Guardian. Retrieved March 17, 2020.  https://www.theguardian.com/world/2002/feb/09/kashmir.india

Manzar, B. (2015). The Mystery of Sopore Killings. Economic and Political Weekly, 50(25), 13–15.

Perry, W. L. & Gordon IV, J. (2008). Analytic Support to Intelligence in Counterinsurgencies. Santa Monica: RAND.

Porch, D. (2013). Counterinsurgency: Exposing the Myths of the New Way of War. Cambridge: Cambridge Publications.

Raman, B. (2002). Intelligence: Past, Present and Future. (New Delhi: Lancer Publications).

Rao, K. V. (2001). In the Service of the Nation: Reminiscences. New Delhi: Penguin Publications.

Reamer, K. (2009). The Importance of Intelligence in Combating a Modern Insurgency. Journal of Strategic Studies, 2(2), 73–90.

Roy, K. (2015). Frontiers, Insurgencies and Counter-Insurgencies in South Asia. New Delhi: Routledge.

Sepp, K. I. (2005). Best Practices in Counterinsurgency. Military Review, 85(3), 8–12.

Shrivastava, M. (2013). Re-energising Indian Intelligence. New Delhi: Vij Books.

Singh, G. (2010). Mapping Insurgency. Look East, 1(5), 10–13.

Singh, N. W. (2014). Quit Mizoram Notices: Fear of the Other. Economic & Political Weekly, 44 (25). Retrieved March 17, 2020. https://www.epw.in/journal/2014/25/reports-states-web-exclusives/quit-mizoram-notices.html

Steinmeyer, W. (1965). The Intelligence Role in Counterinsurgency: Proposed Planning Guide in Four Phases of ‘National Liberation’ Wars. Studies in Intelligence, 59(4), 57–63.

Swami, P. (2003). India’s Forgotten Army. New Delhi: The Hindu. Retrieved March 17, 2020. https://www.thehindu.com/todays-paper/tp-national/indias-forgotten-army/article27797140.ece

Teamey, K. & Sweet, J. (2006). Organising Intelligence for Counterinsurgency. Military Review, 86(5), 24–29.

Thorat, S. P. P. (1986). From Reveille to Retreat. New Delhi: Allied Publications.

Vohra, B.L. (2011). Tripura’s Bravehearts: A Police Success Story of Counterinsurgency. New Delhi: Konark Publications.


[1] *Shishir Rao es analista e investigador geopolítico indio, Licenciado en Medios de Comunicación (Periodismo), Master en Inglés, y en Geopolítica y Relaciones Internacionales. Entre sus intereses incluyen la seguridad nacional de la India, la región del Océano Índico (IOR), la estrategia marítima y la gestión de la percepción.


Aviso Legal: El contenido del presente artículo no fue redactado por #ElAnalista, siendo el mismo de exclusiva autoría y propiedad intelectual de su creador.

El artículo podría no reflejar las opiniones de #ElAnalista como organismo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.