Soberanía Digital y Democracia
La fragmentación del procomún digital: El Splinternet a la luz de la economía política de la información y el colonialismo de datos
Por: Victor Roppel . Tecnico Superior en Investigaciones Judiciales . Especialista en Analisis Delictual. Diplomado en ANALISIS ESTRATEGICO INTERNACIONAL -UNDEF-
RESUMEN
El presente ensayo analiza el fenómeno del splinternet, o fragmentación de internet, desde la perspectiva de la economía política crítica. Se argumenta que la transición de una red global e interoperable hacia un ecosistema de bloques digitales regulados de forma independiente no responde únicamente a disputas geopolíticas o técnicas bilaterales. Por el contrario, representa una reconfiguración de la infraestructura digital impulsada por la convergencia entre dinámicas de control estatal y la alta concentración del mercado tecnológico transnacional. A través de las categorías analíticas del capitalismo de vigilancia y el colonialismo de datos, el texto examina cómo esta fragmentación profundiza las asimetrías estructurales, afectando de manera diferenciada al Sur Global, y concluye analizando el paradigma de la soberanía tecnológica comunitaria como alternativa de gobernanza.
I. Introducción: La transición arquitectónica de la red universal
La génesis de la World Wide Web estuvo caracterizada por un diseño arquitectónico descentralizado y ecuménico. Sus diseñadores originales concibieron el ciberespacio como un espacio público abierto, interoperable y neutral; un tejido global orientado a la democratización del conocimiento sin la mediación obligatoria de las fronteras físicas de los Estados-nación tradicionales. Durante sus primeras décadas, el desarrollo de internet se fundamentó teóricamente en la noción del «procomún digital» (digital commons).
Sin embargo, las primeras décadas del siglo XXI han evidenciado una transformación estructural de este modelo. El escenario contemporáneo está marcado por el auge del splinternet —también denominado balcanización o fragmentación de la red—, proceso mediante el cual el ciberespacio global se divide en múltiples segmentos regulatorios y técnicos aislados. La literatura convencional tiende a interpretar este fenómeno de forma lineal, atribuyéndolo de manera exclusiva a las políticas de seguridad y censura de regímenes autoritarios que desafían los estándares internacionales occidentales.
Frente a esa lectura unilineal, la economía política crítica sugiere que el splinternet no es una simple disputa fronteriza entre modelos políticos, sino la consecuencia de la captura de la infraestructura digital por parte de conglomerados corporativos privados y de la resignificación de las prerrogativas de control de los Estados. Como advierte el jurista Mark A. Lemley en su estudio para Stanford Law School (2021), la red global se enfrenta a una fragmentación sistémica donde los intereses de seguridad nacional y los modelos de negocio comerciales prevalecen sobre el principio de interoperabilidad global. Desde esta perspectiva, la fragmentación actual resulta de una doble tensión: la centralización de datos por parte de plataformas transnacionales y el repliegue de los Estados hacia regulaciones territoriales cerradas que restringen el flujo informativo libre, consolidando asimetrías que impactan de forma directa en el Sur Global.
II. Desarrollo: Los vectores de la fragmentación digital
1. Territorialización estatal de la infraestructura y gobernanza digital
El primer vector del splinternet se manifiesta en la nacionalización de la capa lógica y de aplicación de la red. Gobiernos como los de China, Rusia o Irán han implementado marcos regulatorios y arquitecturas de software diseñadas para delimitar el acceso de sus ciudadanos al flujo informativo global. Ejemplos de esto son el Gran Cortafuegos de China y la Ley de Internet Soberano de Rusia, dispositivos técnicos orientados a garantizar la desconexión potencial del resto de la red e institucionalizar ecosistemas de aplicaciones domésticas sujetas a supervisión estatal obligatoria.
El discurso oficial de estos Estados justifica la «soberanía digital» como un mecanismo de preservación cultural y seguridad nacional frente a la hegemonía tecnológica occidental. No obstante, un análisis de sus implicaciones materiales demuestra que este modelo robustece las capacidades punitivas del Estado en detrimento de los derechos civiles. Como señala la investigación sobre los desafíos éticos de la soberanía digital publicada en ResearchGate (2026), la gobernanza de la información en el ciberespacio debe responder a principios de administración responsable (stewardship) orientados al bienestar público y los derechos humanos, y no al control restrictivo de las libertades de comunicación.
Cuando las administraciones públicas recurren a apagones digitales selectivos durante periodos de movilización social —fenómeno analizado por la investigadora Francesca Musiani (2026)—, la infraestructura técnica pierde su función de espacio de deliberación pública y se transforma en un dispositivo de control conductual y homogeneización informativa.
2. Concentración de mercado y el fenómeno del colonialismo de datos
Atribuir la fragmentación de la red exclusivamente a las políticas estatales oculta el impacto del modelo de gobernanza digital mercantil, caracterizado por una alta concentración de mercado en torno a las grandes empresas tecnológicas de Silicon Valley. Este constituye el segundo vector de fragmentación: la sustitución de los protocolos abiertos por «jardines amurallados» (walled gardens) corporativos optimizados para la extracción masiva de datos y la maximización del valor accionarial.
Esta dinámica se describe conceptualmente mediante la categoría de colonialismo de datos. De acuerdo con Couldry y Mejias (2019), la apropiación contemporánea de los datos humanos por parte de las plataformas transnacionales replica las estructuras extractivistas de los procesos coloniales históricos. Mientras que en ciclos económicos previos la expropiación se centraba en la tierra y los recursos naturales, en la economía contemporánea la materia prima procesada es la propia experiencia humana, convertida en datos predictivos mediante procesos algorítmicos.
En consecuencia, el modelo de red predominante en Occidente dista de ser un espacio neutral. Scott Malcomson (2016) demuestra que la evolución de la red global ha estado determinada por una relación de interdependencia entre las necesidades de seguridad de los Estados y los objetivos de rentabilidad comercial de las empresas. Cuando las regulaciones regionales —como el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea— entran en conflicto con los modelos extractivos de las plataformas, o cuando las nuevas tecnologías de inteligencia artificial generativa aíslan el tráfico web de los productores originales de contenido, se generan de facto fragmentaciones comerciales que segmentan la experiencia del usuario en función de su ubicación geográfica y su capacidad económica.
3. Asimetrías estructurales e impacto en el Sur Global
La fragmentación de internet no opera de manera homogénea a escala global, sino que profundiza las divisiones socioeconómicas y tecnológicas preexistentes entre el Norte y el Sur Global. La balcanización del ciberespacio expone a las naciones periféricas a una situación de vulnerabilidad estructural.
Un informe del Tricontinental Institute for Social Research (2026), mediante su Índice de Soberanía Digital, revela la magnitud de esta brecha de infraestructura. La gran mayoría de los países de América Latina, África y el Sur de Asia registran una dependencia casi absoluta de las tecnologías de base (servidores en la nube, tendido de cables submarinos, patentes de hardware y diseño de semiconductores) controladas por potencias tecnológicas extranjeras. En este contexto, los reclamos de soberanía digital por parte de los Estados del Sur carecen de sustento material debido a la falta de autonomía tecnológica.
Como describe el Policy Center for the New South (2025), el establecimiento de un orden digital equitativo requiere corregir estas asimetrías de poder e infraestructura. Bajo las condiciones del splinternet, las regiones en desarrollo corren el riesgo de convertirse en zonas de extracción de datos y laboratorios de prueba para algoritmos no regulados, quedando al margen de las transferencias de conocimiento científico. La fragmentación obstaculiza el desarrollo tecnológico autónomo y perpetúa esquemas de dependencia económica en la división internacional del trabajo digital.
III. Conclusión: Alternativas desde la Soberanía Tecnológica Comunitaria
El análisis del splinternet plantea un dilema que trasciende la opción binaria entre el control normativo del Estado centralizado o la subordinación a los términos de servicio de los monopolios tecnológicos privados. Ambos modelos convergen en la restricción de la autonomía ciudadana y en la mercantilización de los bienes públicos digitales.
Para preservar la interoperabilidad y el carácter democrático de la red, los enfoques progresistas proponen redefinir el concepto de soberanía. Autores enfocados en el desarrollo de las economías emergentes, como Jiang (2025), señalan que la soberanía digital no debe traducirse en el levantamiento de fronteras digitales restrictivas, sino en el desarrollo de capacidades locales, autosuficiencia tecnológica y protección de derechos colectivos. La soberanía legítima sobre la red corresponde a las comunidades de usuarios que sostienen su funcionamiento.
La transición hacia un modelo de Soberanía Tecnológica Comunitaria y Procomún requiere la implementación de tres líneas de acción prioritarias:
1. Reconocimiento de la infraestructura como bien público global: Como sostiene el manifiesto de la Internet Society (2022), los componentes esenciales de la red (cables transatlánticos, centros de almacenamiento y protocolos de enrutamiento) deben ser gestionados mediante esquemas de gobernanza internacional que impidan su fragmentación técnica y garanticen la continuidad de los flujos de comunicación globales.
2. Desarrollo de infraestructuras descentralizadas y código abierto: Promover, mediante políticas públicas y redes de la sociedad civil, el uso de software libre y arquitecturas federadas (como el protocolo ActivityPub). Estas soluciones técnicas permiten la gestión local de los datos y descentralizan el poder de moderación sin depender de intermediarios corporativos ni de filtros estatales.
3. Democratización de las instancias de gobernanza multilateral: Siguiendo los planteamientos de investigadores como Milton Mueller, es indispensable reformar los organismos encargados de la coordinación técnica e institucional de internet (como la ICANN o la UIT). Esto implica otorgar representación vinculante a organizaciones de la sociedad civil, colectivos del Sur Global y minorías, contrarrestando la concentración del poder de decisión en las potencias hipertecnológicas.
La neutralización del fenómeno del splinternet depende de la capacidad colectiva para reconstruir el procomún digital. Solo mediante el desarme de los monopolios de datos y el fortalecimiento de infraestructuras abiertas será posible asegurar que internet funcione como un espacio global, equitativo y orientado a la emancipación social.-
Bibliografía
* Couldry, N., & Mejias, U. A. (2019). The costs of connection: How data is colonizing human life and tracking it for profit. Stanford University Press.
* Internet Society. (2022). Cómo proteger Internet para que no se convierta en una «Splinternet». Internet Society Explainer. internetsociety.org
* Jiang, M. (Eds.). (2025). Digital Sovereignty in the BRICS Countries: How the Global South and Emerging Power Alliances Are Reshaping Digital Governance. Cambridge University Press.
* Lemley, M. A. (2021). The Splinternet. Duke Law Journal / Stanford Law School. stanford.edu
* Malcomson, S. (2016). Splinternet: How Geopolitics and Commerce Are Fragmenting the World Wide Web. International Journal of Communication Review.
* Musiani, F. (2026). The Unraveling of the Digital Commons and AI Fragmentation. Open Canada Research. opencanada.org
* Policy Center for the New South. (2025). Shaping a just digital order for the Global South. Policy Center Briefing Papers (De Freitas, M. V.). policycenter.ma
* ResearchGate. (2026). The Splinternet: Ethical challenges and digital sovereignty. ResearchGate Publications. researchgate.net
* Tricontinental Institute for Social Research. (2026). Digital Sovereignty: The Global South’s Predicament and How to Measure It. BRICS Digital Sovereignty Index Report. thetricontinental.org [1]
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