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EL DINERO REVELA DÓNDE CONVERGEN LAS ESTRUCTURAS CRIMINALES

Delitos distintos pueden conservar diferencias profundas y, aun así, compartir funciones de red, intermediación, ocultamiento y circulación patrimonial. Este artículo propone analizar esa convergencia mediante el enfoque follow the money, un mecanismo de ocho etapas y una matriz de coherencia económica y contable.

Del delito antecedente al problema financiero

El tráfico internacional de drogas, la corrupción, el fraude empresarial, los delitos contra el sistema financiero y la explotación ilícita de recursos naturales no son fenómenos equivalentes. Producen ingresos de maneras diferentes, dependen de oportunidades específicas y movilizan repertorios distintos de violencia, conocimiento y control. Sin embargo, cuando una actividad criminal se vuelve rentable y duradera aparece un problema transversal: cómo recibir, consolidar, transportar, proteger, transformar y reutilizar recursos sin hacer visible su origen o a su beneficiario.

La noción de convergencia criminal permite desplazar la comparación desde el tipo penal hacia los mecanismos que sostienen la continuidad económica de la actividad. Rodrigues y Franchi (2026, pp. 1–2 del PDF), al estudiar tráfico de drogas y minería ilegal en la Amazonía, describen la convergencia como una interacción sistémica entre actividades, actores y ambientes, con intercambio de flujos, infraestructuras y capacidades. El punto no es afirmar que todos los delitos se vuelvan iguales, sino preguntar si estructuras diferentes comienzan a enfrentar problemas organizacionales y financieros comparables.

La hipótesis aquí propuesta es deliberadamente limitada: distintas formas de criminalidad compleja pueden converger progresivamente en funciones de red, delegación, intermediación, gestión de riesgo, ocultamiento patrimonial y circulación financiera. La generación del ilícito conserva su especificidad; la convergencia tiende a aparecer con mayor claridad cuando el valor debe abandonar el entorno en el que fue producido, atravesar personas, empresas, cuentas o jurisdicciones y regresar como patrimonio utilizable.

Lord, van Wingerde y Campbell (2018, pp. 1–4) muestran que recursos derivados de delitos corporativos pueden ser administrados, ocultados y convertidos mediante estructuras empresariales formalmente legítimas. Las personas jurídicas pueden ofrecer apariencia de rutina, control indirecto y separación entre el beneficiario y el activo. Esto no convierte al crimen corporativo y al crimen organizado en categorías equivalentes. La comparación debe concentrarse en la función desempeñada por la estructura, no en su apariencia externa.

Redes, confianza e intermediación

La convergencia se vuelve más visible cuando la circulación del dinero exige cooperación especializada. El Financial Action Task Force (FATF) muestra que la actividad de lavado profesional puede separarse parcialmente del delito antecedente. Determinados prestadores se concentran en el producto del crimen y en su destino, creando distancia entre el autor y los recursos o aportando conocimientos que el cliente no posee (FATF, 2018, p. 11).

Esa división del trabajo permite que la infraestructura financiera funcione como servicio para diferentes mercados ilícitos. El FATF describe lavadores individuales, organizaciones estructuradas y redes flexibles capaces de operar internacionalmente, utilizar infraestructura de terceros y ofrecer servicios como constitución de empresas, apertura de cuentas, documentación, adquisición de activos y movimiento de fondos (FATF, 2018, pp. 12–17).

En esas redes, confianza y compartimentación pueden coexistir. La confianza permite transferir recursos; la compartimentación reduce la información disponible para cada participante. Kramer et al. (2024, pp. 329–336), al estudiar facilitadores financieros en los Países Bajos, identificaron conexiones y posiciones de intermediación capaces de vincular actores que de otro modo permanecerían separados. El hallazgo desplaza la mirada desde la figura aislada del “lavador” hacia una infraestructura de múltiples nodos.

La posición en la red, sin embargo, no constituye por sí sola prueba de participación criminal. Los propios autores advierten que contacto no equivale necesariamente a colaboración ilícita y que algunos resultados no fueron robustos bajo todas las especificaciones estadísticas (Kramer et al., 2024, pp. 334–337). De manera similar, Lord et al. (2018, pp. 12–14) señalan que profesionales y terceros pueden actuar conscientemente, con ceguera deliberada o sin conocimiento del abuso. La relevancia criminológica depende de la función documentada en el mecanismo ilícito.

Follow the money como método

El enfoque follow the money suele utilizarse para localizar producto del delito, patrimonio, beneficiarios y facilitadores. Para analizar convergencia criminal conviene ampliarlo: el dinero debe observarse desde antes de la obtención del beneficio, incluyendo financiación inicial, costos operativos, ingresos, pagos, movimiento, ocultamiento, integración y reinversión.

Snaphaan y van Ruitenburg (2024, pp. 695–697) proponen el financial crime scripting como una ampliación del análisis de scripts criminales que incorpora los componentes financieros de los delitos lucrativos. El método permite organizar escenas, acciones, papeles y actividades, distinguiendo las funciones primarias del delito antecedente de aquellas que lo habilitan o suceden (pp. 702–706).

La ventaja es comparativa. En lugar de equiparar genéricamente a un traficante con un defraudador, se comparan funciones: quién financia, quién recibe, quién consolida, quién transmite, quién documenta, quién convierte, quién integra y quién protege. Así, el dinero se convierte en una variable transversal sin transformar al lavado en una explicación única.

El método también obliga a incorporar la adaptación. Una intervención puede retirar un activo o neutralizar a un operador y, aun así, dejar intacta la infraestructura que permite su sustitución. Los scripts deben actualizarse cuando cambian las oportunidades, los controles y las respuestas estatales (Snaphaan & van Ruitenburg, 2024, pp. 708–712). Galeotti (2026, pp. 224–232) refuerza esta dimensión sistémica al describir cómo comercio, contratos, transferencias informales y estructuras financieras pueden ser utilizados para desplazar o dar cobertura a recursos ilícitos.

Un mecanismo de convergencia en ocho etapas

A partir de estas fuentes puede proponerse un mecanismo analítico de ocho etapas. No es una secuencia universal ni supone que todo caso presente todas las fases. Su utilidad es comparar funciones y localizar dónde aumenta o disminuye la convergencia.

1. Generación: ¿cómo se produce el valor ilícito? Aquí predominan las diferencias del delito antecedente.
2. Consolidación: ¿cómo se reúnen ingresos dispersos? Aparecen recolectores, cuentas, cajas y mecanismos de compensación.
3. Movimiento: ¿cómo cambia el valor de persona, lugar o forma? Transferencias, transporte, comercio o criptoactivos pueden servir a mercados distintos.
4. Ocultamiento: ¿cómo se oscurecen origen y titularidad? Interpuestas personas, capas societarias y documentación pueden cumplir funciones comparables.
5. Integración: ¿cómo adquiere el valor una apariencia utilizable? Empresas, inmuebles, contratos e inversiones pueden funcionar como interfaz con la economía legal.
6. Protección: ¿cómo se aíslan activos y operadores? Compartimentación, jurisdicciones y sustitución pueden reducir la exposición del núcleo.
7. Reinversión: ¿cómo amplía el capital la capacidad futura? Logística, influencia y diversificación convierten recursos económicos en capacidad operativa.
8. Adaptación: ¿cómo responde la estructura al control estatal? Nuevos intermediarios, rutas e instrumentos revelan aprendizaje y resiliencia.

La etapa de generación conserva la mayor especificidad. La convergencia tiende a crecer cuando el valor atraviesa fronteras organizacionales. La proposición es probabilística, no automática: la forma del producto, el uso de efectivo, el ambiente regulatorio y los objetivos patrimoniales pueden alterar o interrumpir la secuencia.

Matriz de coherencia económica y contable

Para hacer el mecanismo verificable se propone una matriz de cinco ejes. Su finalidad no es presumir criminalidad, sino comprobar si la narrativa documental de una operación es compatible con las personas involucradas, su capacidad, la actividad económica real, el recorrido del dinero y el conjunto de evidencias.

Identidad pregunta quién decide, controla y se beneficia. Capacidad examina si los involucrados poseen medios compatibles con el volumen de la operación. Sustancia verifica si existe una causa y una ejecución económica real. Trazabilidad reconstruye el recorrido del valor a través de cuentas, facturas, contratos, cambio o activos. Coherencia contrasta cronología, precios, tributos, comunicaciones y contabilidad para determinar si las evidencias cuentan una historia compatible.

Los cinco ejes deben aplicarse conjuntamente. Una empresa reciente, una transferencia internacional, un criptoactivo o la contratación de un consultor pueden ser completamente lícitos. La relevancia aumenta cuando múltiples inconsistencias se conectan con una hipótesis investigativa sustentada por fuentes independientes. La matriz no sustituye la prueba de dolo, autoría, delito antecedente o participación.

Este cuidado es esencial porque las estructuras legales no son ilícitas por naturaleza. Lord et al. (2018, pp. 12–15) identifican funciones como legitimidad ostensible, anonimato efectivo y facilitación por terceros. La tarea analítica consiste en determinar qué función concreta desempeña cada estructura en el caso investigado.

Implicaciones para inteligencia e investigación

El enfoque tiene consecuencias metodológicas y operativas. En investigación comparada, los casos deberían seleccionarse por variación en el delito antecedente y por semejanza en escala o permanencia, registrando actores, funciones, documentos, activos, jurisdicciones y temporalidad. La ausencia de información debe permanecer como ausencia, no ser completada mediante inferencia.

En investigación financiera, concentrarse únicamente en el producto final puede permitir recuperar activos sin revelar quién financia, documenta, conecta o sustituye operadores. El script financiero debe comenzar antes de la generación del ingreso y observar también costos, capital inicial y mecanismos de pago. Intervenir brokers o infraestructuras compartidas puede afectar a más de un cliente, pero también producir sustitución rápida.

En términos preventivos, bancos, registros, plataformas de activos virtuales y profesionales obligados observan fragmentos diferentes del proceso. El intercambio legal y proporcional de señales puede ayudar a identificar beneficiarios ocultos, fragmentación deliberada e intermediarios recurrentes, siempre preservando garantías y evitando convertir instrumentos lícitos o informalidad económica en indicadores automáticos de criminalidad.

Por último, follow the money no debería medirse únicamente por el monto bloqueado. También importan la desarticulación de infraestructura, la reducción de la capacidad de reposición, la interrupción de servicios especializados, la recuperación efectiva y el impacto sobre el mercado ilícito. La incautación de un activo puede ser exitosa y, al mismo tiempo, preservar el sistema que lo produjo.

Conclusión

Los delitos continúan diferenciándose por la forma de generación de ingresos, la violencia, la relación con el territorio y las víctimas y su inserción institucional. Sin embargo, la convergencia puede hacerse más visible cuando los recursos deben ser consolidados, movidos, ocultados, integrados, protegidos y reinvertidos.

En esa zona, redes, confianza, compartimentación, personas jurídicas, documentos, intermediarios e infraestructura financiera pueden desempeñar funciones semejantes. La actividad profesional de lavado constituye un punto especialmente relevante porque puede separar el servicio financiero del delito antecedente y atender a clientes diferentes. Esto no significa que toda criminalidad rentable utilice lavado sofisticado ni que toda estructura financiera compleja sea criminal.

La contribución propuesta es, por tanto, condicional: los delitos los diferencian; el dinero puede revelar dónde convergen sus estructuras. El verbo “puede” es decisivo. Mantiene la proposición como hipótesis verificable y orienta una agenda de investigación basada en evidencia, comparación y análisis funcional.

Referencias

Financial Action Task Force. (2018). Professional money laundering. FATF. https://www.fatf-gafi.org/content/dam/fatf-gafi/reports/Professional-Money-Laundering.pdf

Galeotti, M. (2026). A natureza criminosa: Como o crime organizado molda a sociedade (A. Fontenelle, Trad.). HarperCollins Brasil. (Obra original publicada como Homo criminalis).

Kramer, J.-A., Blokland, A. A. J., Kleemans, E. R., & Soudijn, M. R. J. (2024). Money laundering as a service: Investigating business-like behavior in money laundering networks in the Netherlands. Trends in Organized Crime, 27, 314–341. https://doi.org/10.1007/s12117-022-09475-w

Lord, N., van Wingerde, K., & Campbell, L. (2018). Organising the monies of corporate financial crimes via organisational structures: Ostensible legitimacy, effective anonymity, and third-party facilitation. Administrative Sciences, 8(2), Article 17. https://doi.org/10.3390/admsci8020017

Rodrigues, L. B., & Franchi, T. (2026). Criminal convergence in the Amazon: An analysis of drug trafficking and illegal mining. Trends in Organized Crime. Advance online publication. https://doi.org/10.1007/s12117-026-09615-6

Snaphaan, T., & van Ruitenburg, T. (2024). Financial crime scripting: An analytical method to generate, organise and systematise knowledge on the financial aspects of profit-driven crime. European Journal on Criminal Policy and Research, 31, 695–715. https://doi.org/10.1007/s10610-023-09571-9

Autor y expertise Rafael Elias Machado Pereira Antunes. Doctorando en Derecho Penal y Criminología por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Argentina. Policía civil brasileño con más de veinte años de experiencia profesional. Investigador de criminalidad organizada, gobernanza criminal, redes transnacionales, inteligencia e investigación financiera. ORCID: 0009-0000-3038-8622.

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