REPÚBLICA ISLÁMICA DE IRÁN, SU RÉGIMEN ISLÁMICO Y LAS PROTESTAS
Por: Dr. Patricio Duilio Orlandini – Especialista en Crimen Organizado Trasnacional.
Desde la revolución islámica de 1979, la República Islámica de Irán ha sufrido y soportado varias oleadas de protestas. Las manifestaciones de finales de 2025 y comienzo de 2026, constituyen la mayor amenaza a su permanencia en décadas. La crisis se originó por el colapso de la moneda, alta inflación, entre otros factores y rápidamente se convirtió en un desafío para el régimen teocrático.
Contexto y detonantes
El origen de las protestas la podemos encontrar en la gran degradación de la economía iraní, el rial perdió más del 30% de su valor en el 2025 y se desplomó otro 30% en la primera semana de enero de 2026; la inflación superaba el 40%, su PBI apenas creció 0,65%.
Las sanciones estadounidenses, la reimposición de sanciones europeas en setiembre de 2025 y el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a sus instalaciones nucleares durante la guerra de los 12 días en junio de 2025, agravaron el panorama.
La suspensión de subsidios elevó el precio del combustible y disparó el costo de los alimentos, cuyo índice se acercó al 70%. Para muchos iraníes, la combinación de devaluación, desempleo y corrupción recordó la crisis previa a la revolución del 79.
El descontento no surgió de la nada, desde la muerte de la joven kurda Mahsa Amini (2022), la represión de las protestas feministas y de minorías étnicas hicieron visibles las fracturas sociales. La guerra con Israel en junio de 2025 destruyo parte de la infraestructura energética y provocó nuevas sanciones.
En este contexto, el 28 de diciembre de 2025 comerciantes del Gran Bazar de Teherán iniciaron una huelga contra el desplome de la moneda. Durante los tres días siguientes las protestas se expandieron, registrándose alrededor de 31 provincias y ciudades rurales, lo que muestra la profundidad del malestar.
Cronología de las protestas
- 28 – 31 de diciembre de 2025 (irrupción económica)
El 28 de diciembre de 2025 pequeños comerciantes de Teherán salieron a la calle contra la caída del rial y aumentos de los alimentos. Las primeras protestas fueron dominadas por consignas económicas, aunque incluían en forma implícita una crítica al régimen y reclamo de poner límite al poder clerical. Para el 31 de diciembre se registraron alrededor de 31 protestas, muchas en pueblos de provincias rurales, lugares que no se movilizaban desde 1979. En las protestas se arrojaron piedras, algunas facciones incendiaron coches de las fuerzas de seguridad y oficinas del Basij (milicia paramilitar del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica), las fuerzas respondieron con munición real.
- 1 – 3 de enero de 2026 (escalada y represión)
La cantidad de protestas se duplicaron y las consignas no quedaron en lo económico, se comenzó a reclamar la caída del régimen islámico y coreaban el nombre de Reza Pahlavi, exiliado heredero del último sha. También se amplio la diversidad de los manifestantes, mujeres jóvenes sin velo, trabajadores industriales, campesinos de Lorestán, minorías baluchíes y kurdas, incluso veteranos de guerra.
Las fuerzas de seguridad (CGRI, milicia Basij y la FARAJA – policía nacional) respondieron con violencia, los agentes se ubicaban en las calles y techos disparando rifles y escopetas contra manifestantes desarmados. En Fasa, Kuhdasht, Fuladshahr, Marvdasht y otroas localidades rurales las fuerzas utilizaron munición real, frente a esto los manifestantes arrojaron piedras a la policía con consignas vengativas.
- 8 – 9 de enero de 2026 (pico de violencia y apagón de internet)
La oposición en el exilio llamó a manifestaciones masivas. Decena de miles de personas respondieron y se movilizaron a las plazas de Teherán, lo que motivó una violenta represión, con varios muertos. El gobierno declaró a los manifestantes terroristas, cortó la internet y líneas telefónicas, lo que impidió conocer el número exacto de víctimas. Martyrs Foundation (organismo estatal) indicó que serían 3.117 los muertos por la represión, por su parte HRANA (organización por los derechos humanos) afirmaba que fueron 4.519 hasta el 21 de enero. La información sobre personas muertas resulta difícil de verificar frente a la poca información y a la intensidad de la represión.
- 2da quincena de enero 2026 (repliegue y resistencia)
Luego del estallido de principio de enero, la violencia disminuyó como resultado de la estrategia aplicada por el régimen, “control total”, bloqueo de internet, patrullas masivas del Basij, detenciones selectivas. La cantidad de protestas públicas se redujo. Pese a ello la crisis continuó, la mayoría de las tiendas del bazar están cerradas o con poca actividad, la inflación sigue en alza y el subsidio de emergencia otorgado por el gobierno no compensa la subida de precios. Hogares que dependían de ventas en línea se vieron afectadas por el apagón digital. Para finales del mes la represión habría desaparecido a 2.000 personas.
El gobierno conformado por el Líder Supremo, Consejo de Guardianes, el presidente Pezeshkian, la judicatura, entre otros, pese a las tensiones entre reformistas y conservadores, las elites se unieron alrededor de la represión y a la retórica de que las protestas son un complot orquestado por Estados Unidos e Israel.
Estructura del régimen islámico y actores locales
Sistema Político de la República Islámica.
El sistema político es una combinación de instituciones teocráticas[1] y republicanas. El ayatolá Alí Jamenei es el líder supremo, ejerciendo su autoridad suprema sobre la política exterior, seguridad, economía, legislativa; preside el Consejo de Guardianes, nombrando a seis de sus doce miembros y controla las fuerzas armadas. El Consejo de Guardianes o Consejo Constitucional, uno de los organismos con mayor poder, vela para que las leyes del país se ajusten tanto a la constitución como a los principios islámicos (sharía). Conformado por doce miembros, seis juristas islámicos nombrados por el Líder Supremo, el resto juristas especializados en derecho civil, propuestos por el Poder Judicial y aprobados por el Parlamento. Cumple un rol central en el sistema político, lo que se aprecia en tres funciones clave: examinar a los candidatos para las elecciones estatales, pudiendo descalificar a los que considere no aptos; supervisar las elecciones desde su organización a la validación de los resultados y vetar o exigir cambios en la legislación aprobada por el parlamento, si detecta inconsistencias con la constitución o con los principios de la ley islámica, puede vetarlas o modificarlas antes de su vigencia. Lo que muestra lo limitada que está la representación democrática. Su relevancia radica en que puede intervenir en los tres poderes que reina Irán (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), sin formar parte formal en ninguno de ellos. Es el garante ideológico del sistema.
[1] Teocracia: forma de gobierno donde el poder político emana de Dios y es ejercido directa o indirectamente por líderes religiosos, instituciones religiosas o leyes basadas en dogmas. En este sistema, no hay separación entre iglesia y Estado, y las normas civiles suelen ser idénticas a las religiosas.
El presidente es elegido por votación popular y está subordinado al líder supremo, ejecuta las leyes bajo su supervisión. Actualmente el presidente es Masoud Pezeshkián.
El parlamento, denominado Majlis, elabora las leyes y sus proyectos son revisados y de ser necesario, vetados por el Consejo de Guardianes.
El Consejo de Discernimiento de la Conveniencia del Sistema (Majma -e tashkhis maslahat-e nezam), asamblea administrativa nombrada por el Líder Supremo, establecida en 1988 que media en conflictos legislativos entre el Majlis (parlamento) y el Consejo de Guardianes. Máximo órgano asesor del Lider Supremo y supervisa las ramas del gobierno.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional (Showrā-ye Āli-ye Amniyat-e Mellī), establecido en 1989, determina las políticas de seguridad nacional, garantiza que las políticas internas se alineen con las de seguridad y moviliza recursos para defender Irán de amenazas tanto externas como internas. Las deliberaciones conforman las recomendaciones políticas que llegan al Líder Supremo, quién es la última instancia en confirmarlas. En el consejo participan jefes de los tres poderes y comandantes de las fuerzas armadas.
Todas estas estructuras conforman un sistema en que la soberanía queda subordinada al velayat-e faqih[2] (gobierno del jurista), principio que da supremacía total al guía religioso.
La doctrina de Wilayat al-Faqih (en árabe) constituye el eje central del pensamiento político chiita contemporáneo. Propugna un sistema político basado en la tutela, que depende de un jurista justo y capaz (faqih) para asumir el liderazgo del gobierno en ausencia de un imán infalible. Sin embargo, aunque la tutela de un erudito religioso de alto rango es universalmente aceptada entre todas las teorías chiitas de gobierno, cualquier desacuerdo se centra en detalles como el papel del jurista y el alcance de su autoridad.
Aparato de seguridad
- Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI),
Institución militar encargada de proteger la revolución contra cualquier amenaza externa e interna y asegurar la continuidad del régimen. Creada por el Ayatolá Ruhollah Jomeini (1979), responde al líder supremo, actualmente Alí Jamenei. Brazo ejecutor del líder y se ha expandido como actor transversal del poder político y económico, funciones de seguridad, inteligencia y educación.
Representa una fuerza paralela al ejército, con secciones terrestres, navales, aéreas y cibernéticas, controla a la milicia Basij. Implica un conglomerado socio-político-económico, su influencia se extiende a todos los ámbitos de la vida iraní y articula una visión propia de la República Islámica, fiel reflejo de los ideales de la revolución. Sus integrantes ocupan diversos cargos en el sistema político altamente fraccionado. A su vez, supervisa un conglomerado de medios de comunicación, actividades de formación y programas educativos para reforzar la lealtad al régimen, formar militarmente a los iraníes. Controla industrias estratégicas y servicios comerciales, junto con actividades ilícitas relacionadas al contrabando y el mercado negro.
[2]https://al-islam.org/shia-political-thought-ahmed-vaezi/what-wilayat-al-faqih (visto 25/01/2026)
- Milicias Basij
Red de voluntarios distribuidos en casi todas las mezquitas y barrios urbanos, lo que facilita su rápida movilización. Integrada en el CGRI. Estas contribuyeron a la revolución manteniendo la seguridad en ausencia de una fuerza policial eficaz, formó una enorme red de información y contribuyó a la lucha contra los enemigos del régimen, suprimiendo levantamientos.
Se convirtió en una organización especializada en la defensa cultural y con profundidad doméstica, responsable de actividades culturales y sociales del Cuerpo de Guardianes, misiones educativas, de propaganda, comunicación y cibernéticas. Luego de sofocar el Movimiento Verde (2009), se transformó oficialmente en la Organización Basij de los Oprimidos, centrada en temas sociales y culturales que amenacen al régimen.
- FARAJA (Policía Nacional)
Comando de Aplicación de la Ley de la República de Irán, institución responsable del mantenimiento de la seguridad interna y el orden público. Fusionó varias organizaciones militares y de seguridad, con un papel fundamental en la lucha contra la delincuencia, garantía de la seguridad pública y gestión de crisis. Funciona bajo el control del Líder Supremo.
Actores sociales:
- Manifestantes
Representado por un movimiento heterogéneo que incluye jóvenes sin futuro laboral, trabajadores precarizados, mujeres que rechazan la imposición del velo, comerciantes de bazares, minorías étnicas (baluchíes, kurdos, árabes). La dispersión territorial y social de las protestas muestra que el descontento es transversal. Las consignas fueron evolucionando de reclamos económicos a demandas de fin del régimen y algunas expresiones de apoyo al heredero del último Sha, Reza Pahlavi, que es visto como un símbolo de ruptura que un proyecto político.
- Oposición en el exilio y coaliciones locales:
La figura de Reza Pahlaví, exiliado en Estados Unidos, obtuvo visibilidad en las protestas, aunque su legitimidad es limitada y su dependencia del apoyo extranjero incrementa la narrativa del régimen de complot occidental.
En algunas provincias surgieron alianzas locales (caso del Frente Popular Mobarizoun en Baluchistán) que coordinan protestas y exigen autonomía.
Juego de actores e implicancias
Las protestas han configurado un complejo juego de actores, el régimen busca sobrevivir combinando violencia selectiva, censura e incentivos económicos. Reformistas, caso del presidente Pezeshkian y Hassan Jamenei se alinearon con los conservadores en defensa de la república Islámica, priorizando la defensa y continuidad del sistema.
La unidad de esta elite reduce la probabilidad de fractura en lo inmediato, aunque existe presencia de tensiones entre generaciones dentro del CGRI, oficiales veteranos favorecen la continuidad, mientras que algunos jóvenes pragmáticos contemplan reformas o incluso un golpe de estado que preserve la república sin el Líder Supremo.
Los manifestantes con ausencia de un liderazgo central o unificado basaron su coordinación e redes sociales y transformaron los funerales de los fallecidos en las protestas en reuniones políticas. La represión indiscriminada, en vez de disuadir, radicalizó a sectores que anteriormente no buscaban la caída del régimen. Aparición de consignas pro Pahlavi muestra la búsqueda de un símbolo externo más que una demanda monárquica.
En el ámbito internacional, Estados Unidos intervino con manifestaciones fuertes, que van desde el aumento de sanciones hasta ataques militares, en el caso de que el régimen siguiera matando manifestantes. Washington evitó intervenir en forma directa a efecto de evitar fortalecer la narrativa antiimperialista.
Israel, actor principal de la guerra de los doce días, y partícipe junto con EEUU de los ataques a la infraestructura nuclear iraní, se mantiene expectante.
Rusia y China, socios económicos, le proporcionan canales comerciales clandestinos, no desean el colapso del régimen, pero no han dado apoyo militar decisivo.
Los países árabes del Golfo y Turquía observan con preocupación, temen que una caída repentina del régimen genere inestabilidad y una guerra por la influencia regional.
Implicancias de las protestas y la respuesta del gobierno
- Derechos Humanos: organizaciones denuncian ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas y torturas en las detenciones.
- Economía: la represión desalentó la inversión interna y externa. Los subsidios puntuales y el reemplazo del gobernador del Banco Central no atacan el problema central de la crisis. La inflación se mantiene alta, negocios cerrados o funcionan al mínimo por la inestabilidad monetaria y el apagón digital. Las sanciones continúan limitando las exportaciones del petróleo y la importación de bienes esenciales.
- Legitimidad del régimen: la violencia de las fuerzas del orden y la censura generalizada erosionan la legitimidad del sistema teocrático. Algunos sectores religiosos y veteranos, que apoyaban al régimen, cuestionan su capacidad de brindar bienestar y justicia. La estabilidad del CGRI y del Basij muestra que la capacidad coercitiva no disminuyo.
- Relaciones internacionales: los hechos han realimentado el debate sobre la política hacia irán. Un cambio de régimen podría modificar la estrategia de EE. UU. en Medio Oriente, impactar sobre el mercado del petróleo, debilitar a los aliados como Hezbollah y milicias iraquíes. Posibilidad de intervención extranjera se viene debatiendo bajo el temor de un conflicto regional de largo plazo.
Posibles escenarios:
Del análisis de los actores, estructura del estado y trayectoria de las protestas, podemos intentar aproximar algunos escenarios.
- Continuidad del régimen teocrático con reformas cosméticas:
El régimen islámico mantiene su status quo aplicando represión en situaciones específicas, ajustes económicos menores (sustitución de funcionarios, distribución de subsidios, moderar el programa nuclear) para aliviar presiones internacionales. Esto puede suponer la continuidad o no del Líder Supremo, quién podría designar un sucesor y que el CGRI mantenga su cohesión.
La represión limitaría las protestas sin resolver las causas económicas y sociales, que podría dar lugar a nuevas crisis en pocos años.
- Golpe de Estado y transición controlada:
Un rompimiento dentro del CGRI podría provocar un golpe de estado que destituya al Líder Supremo. Aunque el aparato de seguridad iraní cuenta con una alta tolerancia a la violencia, aunque presenta desgaste. Oficiales jóvenes, menos ideologizados, podrían pretender la preservación del estado y eliminar la figura del guía religioso, acordar con occidente para aliviar las sanciones y relajar normas sociales. Se mantendría la influencia del ejército y del CGRI en la política y estabilizar en forma temporal la economía.
- Revolución popular:
Levantamiento popular con deserción de importantes sectores del CGRI y de la policía podría desarmar la teocracia y dar lugar a un proceso constituyente. Se necesitaría que la oposición interna se organice y surja un liderazgo que pueda unificar a los diversos grupos. Pese a que muchas consignas manifiestan “muerte al dictador” y exigen libertad, la ausencia de dirección y la cohesión del aparato de seguridad hace de este escenario sea poco probable en el corto plazo.
- Intervención extranjera:
EE. UU. y/o una coalición podrían intervenir con ataques a centros de mando y control del CGRI, imposición de zonas de exclusión aérea para facilitar la caída del régimen. El presidente Trump ha manifestado estar evaluando opciones muy fuertes, pero los riesgos de una guerra regional y el uso de los proxies de Irán hacen dudar de esta opción. Además, una intervención de esta naturaleza podría reforzar el nacionalismo iraní y dar mayor legitimidad al régimen.
Conclusión
Las protestas iniciadas a fines del 2025 implican un desafío interno grave para el sistema de la República Islámica de Irán desde 1979; su origen económico dio lugar rápidamente a demandas políticas y sociales que cuestionan la legitimidad del velayat-e faqih.
La respuesta por parte del régimen – combinación de violencia, censura y concesiones económicas – atenuaron en forma temporal las protestas (existe poca información hacia afuera), sin resolver la grave crisis estructural.
El régimen Islámico no está próximo a caer, mantiene el monopolio del uso de la fuerza, controla instituciones clave y cuenta con apoyo financiero con rentas del petróleo y redes clientelares. Pese a ello, su legitimidad se desgasta y la base social que lo sustenta disminuye.
El futuro dependerá del juego e interacción entre la resistencia popular, la cohesión de la elite y las presiones internacionales. Los escenarios probables incluyen continuidad con cambios coyunturales, un golpe de estado intra-elitista, por otro lado, una revolución popular o intervención extranjera, las menos probables en el corto plazo.
Independientemente del resultado o su desenlace, las protestas 2025/26 implican un hito en la historia contemporánea de Irán. Las protestas mostraron que el miedo ya no inmoviliza a amplios sectores de la población y que incluso bajo una gran violencia la búsqueda de la libertad persiste.
Para los analistas, académicos y estrategas estos sucesos remarcan la importancia de la necesidad de comprender el entramado institucional, las dinámicas sociales y los intereses externos que dan forma a las crisis en regímenes autoritarios.
Referencias
- Protests in Iran: Q&A with RAND Experts | RAND – https://www.rand.org/pubs/commentary/2026/01/protests-in-iran-qa-with-rand-experts.html
- Iran: What challenges face the country in 2026? – House of Commons Library – https://commonslibrary.parliament.uk/research-briefings/cbp-10456/
- Iran Update, January 2, 2026 | ISW https://understandingwar.org/research/middle-east/iran-update-january-2-2026/
- Iran: Deaths and injuries rise amid authorities’ renewed cycle of protest bloodshed – Amnesty International – https://www.amnesty.org/en/latest/news/2026/01/iran-deaths-injuries-authorities-protest-bloodshed/
- Scale of Iran’s bloody crackdown comes into focus even as internet is out | The Times of Israel – https://www.timesofisrael.com/scale-of-irans-bloody-crackdown-comes-into-focus-even-as-internet-is-out/
- At least 3,117 people killed during Iran protests, state media reports | Protests News | Al Jazeera https://www.aljazeera.com/news/2026/1/21/at-least-3117-people-killed-during-iran-protests-state-media-reports
- Tehran quelled street protests but economic troubles persist | Iran International https://www.iranintl.com/en/202601238275
- The Islamic Republic’s Power Centers | Council on Foreign Relations – https://www.cfr.org/articles/islamic-republics-power-centers
- The Guardian Council | Iran Data Portal – https://irandataportal.syr.edu/the-guardian-council
- UN rights office says hundreds killed in Iran protests | Reuters – https://www.reuters.com/business/media-telecom/un-rights-office-says-hundreds-killed-iran-protests-2026-01-13/
- https://spreadingjustice.org/the-border-guard-command-naja-border-guard/
- https://defonline.com.ar/internacionales/que-es-el-consejo-de-guardianes-de-iran-quienes-lo-integran-y-por-que-tiene-tanto-poder/
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